S.O.S. RELACIONES TÓXICAS DE PAREJA
Las relaciones sean del tipo que sean, familiares, sociales, profesionales… son fuente de situaciones agradables, placenteras, pero igualmente complicadas. Piensa ahora por un momento, si hablamos de una relación de tipo sentimental, de una relación de pareja, ¿sentís que pueden ser más difíciles de sobrellevar?, ¿pensáis que estáis en una relación de pareja tóxica?
En esta ocasión os hablaré de las relaciones de pareja tóxicas, de una relación en la que al menos un integrante de la misma tiene comportamientos, actitudes y modos de hacer impropios que pueden suponer una situación de desigualdad y desequilibrio psicológico y emocional en su “otra mitad”.
Pero… ¿qué es una relación tóxica?
Simple y claro, una relación de pareja tóxica es aquella relación en la que uno o los dos integrantes sufren mucho más de la dicha y placer que experimentan al estar juntos. Una relación en la que a veces una parte de la diada trata de sostener la relación, provocando su insatisfacción y alejándose de esos pedacitos de felicidad y por consiguiente del bienestar. Una relación tóxica es aquella en la que uno o los dos integrantes sufren mucho más de la dicha y… Click Para Twittear
Son relaciones que enganchan y en la que se suele quedar atrapado, a pesar de ser una fuente de conflictos casi permanentes, donde los momentos de equilibrio suelen venir aparejados por el silencio o el traspase de límites personales para no poner en riesgo la continuidad de la pareja. En definitiva, relaciones donde uno gana y otro pierde.
No sé si mi relación puede estar contaminada
Si te estás haciendo esta pregunta, deberías de reflexionar un momento y sentir si la relación que mantienes en tu presente, te proporciona el “alimento” emocional que necesitas.
Si por el contrario, sientes que estas “hambrienta”, es tiempo de parar y ver que deseamos para nuestra vida. Y es que si a ratos preferirías estar alejado de tu pareja porque te hace sentir mal, porque consideras que no respeta tus sentimientos y tu modo de entender el mundo, si no sostiene tus momentos o si en ocasiones te sientes manipulado al usar la culpa, el reproche, la ironía o la burla para darle la vuelta a la tortilla, si sientes que no te mereces ese trato, lamento decirte que quizás estés atrapado/a en una relación tóxica.
Traspasando fronteras, rompiendo límites
En no pocas ocasiones, muchos clientes acuden a mi despacho, por ese sentimiento de insatisfacción personal, de pérdida de identidad a las que le aboca una relación de pareja tóxica. Las relaciones tóxicas son relaciones donde uno gana y otro pierde. Click Para Twittear
¡Y es que es normal sentirse así!… si día tras día, los esfuerzos se focalizan en canalizar mi sentir, pensar y hacer para acomodarme a lo que mi pareja desea, olvidándome de mí, lo que hacemos es vivir una vida que no es nuestra, es de otro. Y fíjate el desgaste emocional que conlleva, el desvirtuar la realidad haciéndote creer, convenciéndote de que acceder, silenciar y dejar pasar evitará nuevas confrontaciones. Total ¡qué más da!, ¿no?
Elecciones… expectativas… todo se basa en ellas. Sin embargo, este traspase de fronteras, de no respetar los límites del autocuidado, tiene un peaje que deberás abonar para continuar en la estación del autoengaño. El precio es la enfermedad física y emocional vestida de ansiedad, estrés, falta de energía… Y es que el cuerpo no es más que un objeto que hace resonar emociones, ¡recuérdalo!
3 pistas de que vives una relación tóxica
Pista 1- Aquí había una puerta y ahora encuentro un muro.
Una clienta, llamémosle “Sra. X”, afirmaba hace poco en sesión que antes de tener pareja, era independiente, que creían en sus propias decisiones, que soñaba y disfrutaba de las amistades, de las relaciones, de su trabajo.
Sin embargo, en su aquí y ahora, yo no puede decidir lo que quiere hacer ya que debe acordarlo con su pareja. Pero acordar para su pareja, es sinónimo de prohibir…sólo “acuerdan” lo que a su compañero le parece oportuno o correcto.
Igualmente se siente coaccionada, al tener que limitar su forma de hablar e incluso de vestir… ya que puede molestarle. Prohibiciones y limitaciones a la propia identidad de la Sra. X que destruyen poco a poco su autoestima y su perspectiva de futuro, viendo muros crecer delante de sus ojos, donde antes veía puertas.
Pista 2- El desequilibrio emocional se instala en tu vida
El inicio de las relaciones afectivas son explosivas, comienzan con una gran ilusión, son muy intensas, por lo que es necesario establecer un equilibrio para respetarnos y cuidarnos.
Si caemos en la trampa de la manipulación emocional de una relación tóxica con frases del tipo “hazlo por mí”, “es que no me quieres”, “antes lo hacías y ahora por qué no”, “has cambiado”… traspasando límites y no respetando la evolución de la pareja, se genera poco a poco una posición de desequilibrio, de poder absoluto sobre una parte de la relación, donde sólo uno ejerce el derecho de tomar decisiones, obligándote a sentirte culpable, victimizándose para hacerte creer que eres tú el/la culpable de todo.
Pista 3- La infelicidad crece día a día.
La Sra. X, seguía queriendo a su pareja, pero ocurría algo curioso: cuando no estaba con él, sentía que descansaba, se sentía más feliz, más plena. Según decía “podía volver a respirar en profundidad”. Inclusive decía que sentía envidia de otras parejas donde el respeto por el espacio personal era posible y el crecimiento personal era real.
Una infelicidad, una falta de ilusión diría yo, carencias de recursos personales y emocionales que hacían caer en picado su autoestima, llegando a percibirse como si se hubiese roto algo en su interior, como si una presión le impidiese respirar.
Pon atención a estas señales que te manda el cuerpo, porque recuerda que es el espejo donde se reflejan las emociones y si no las atiendes, se somatizan, te enferman.
Una reflexión final y un consejo
A pesar de la creencia de que este tipo de relaciones no puede durar mucho tiempo, los datos estadísticos dicen lo contrario. ¡ZASCA!. Estas cifras apuntan a que pueden durar muchísimos años. ¡ZASCA, ZASCA!
Pero ¿cómo es posible? Es posible por varias razones, por el miedo a las consecuencias de dejar a la pareja (economía, familia, hijos, por no causar daño, etc.), porque no se concibe la vida sin estar al lado de una persona, porque sigue queriendo aunque se hagan daño… resulta curioso, pero así es.
Y es que para salir de una relación tóxica o al menos para mejorar la situación actual, es necesario en primer lugar poner conciencia y hacerte consciente de lo que está pasando. Trabaja tu autoestima, establece límites poco a poco, aprende a comunicarte asertivamente, habla con tu pareja, dile lo que sientes, háblale de tus sentimientos, tu frustración, de tu evolución como persona, de tu infelicidad también…
Si ves que no pone de su parte para mejorar la situación, si sientes que no hay voluntad de cambio, tendrás que tomar la decisión de alejarte o continuar con la relación.
HAGAS LO QUE HAGAS, DECIDAS LO QUE DECIDAS… ¡RECUERDA!: el amor es libertad, satisfacción, respeto…no miedo, ni dependencia, ni chantaje. Tu integridad, tu felicidad, tu salud física y emocional, es lo primero, nunca lo olvides.
Luis Fernando López Martínez
Psicólogo General Sanitario. Psicoterapeuta.
Psicólogo General Sanitario. Psicoterapeuta de adultos/adolescentes y Formador. Profesor en la UCM. Director Área Sanitaria, Codirector de ISNISS. Fundador y creador de Proyecto ISNISS del Programa de Doctorado en Psicología de la Salud de la UNED. Coordinador Técnico del Programa Hablemos de Suicidio del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. Profesor de la UPV en el Especialista Universitario en Suicidología Investigador doctoral de conductas autolesivas y suicidas en entornos digitales, redes sociales e Internet. Profesor en diversas universidades públicas y privadas a nivel nacional e internacional. Máster en Psicología General Sanitaria. Máster en Psicoterapias Humanistas. Máster en Intervención Comunitaria. Máster en Mediación y Resolución de Conflictos. Técnico Experto en Violencia de Género. Experto en Duelo. Experto en Prevención e intervención en la conducta suicida. Experto en redes sociales e Internet.
Autor de las obras publicadas:
- Peajes Emocionales: un viaje de tu interior.
- Duelo, autolesión y conducta suicida: desafíos en la era digital
- Guía Práctica de la Autolesión y el Suicidio en entornos digitales.
- Abordaje Integral de la Conducta Suicida y Autolesiva. Guía para familias y profesionales
- Palabras que curan. El poder de las palabras en la autolesión y el suicidio.
Estuve 4 años en una relación toxica, y es muy complicado y doloroso, pero cuando llega el punto donde te faltan al respeto, ofenden, humillan, absorben , controlan, y te tratan como un objeto, y gastas tu energia para que entienda que el amor es justo lo contrario, llegando a padecer ansiedad, estres, tension, somatizando en dolor muscular general, de cabeza,,manchas en la piel, etc.. es mejor alejarse , respetarte como persona, no perder la dignidad, y recomponer tu autoestima .
Son personas inseguras, acomplejados, caprichosos, todo esto viene, segun lo q hayas visto en tu entorno familiar , amistades etc.. personas con inestabilidad emocional, celopatas, etc..
Cuando propones hacer terapia de pareja, ellos dicen q no tienen ningun problema, q el problema lo tiene los demas, por mucho amor que haya, es mejor soltar, respetarte y buscar tu propia felicidad, amarse mucho uno mismo.
Fantastico articulo donde explica una relacion toxica, un abrazo..
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Hola Adeje. Gracias por compartir tus experiencias que enriquecen aún más, el relato que aquí he querido mostrar.
Como bien dices, las relaciones son por sí mismas complicadas, ni que decir tiene si le sumamos aquello que compartes con nosotros. El amor es compasión, respeto, acompañamiento, sinceridad, libertad… si esos valores básicos no se tienen en una relación de pareja, malos cimientos ponemos en la casa que necesitamos construir.
Felicidades por llegar a ese “darse cuenta” de que el camino del respeto se inicia en uno mismo…
Un fortísimo abrazo Adeje. Hasta la próxima.
Muy buen artículo, Fernando. Me parece magnífica la parte final donde propones acciones para no cortar por lo sano: “poner conciencia y hacerte consciente de lo que está pasando. Trabaja tu autoestima, establece límites poco a poco, aprende a comunicarte asertivamente, habla con tu pareja, dile lo que sientes, háblale de tus sentimientos, tu frustración, de tu evolución como persona, de tu infelicidad también…”, porque creo que, efectivamente, hay mucha gente que vive ese tipo de relación, pero le da pánico pensar en lo que sería su vida si la rompe y prefiere soportar lo malo, por no caer en lo que cree que es peor. Muchas gracias.
Gracias por tu palabras Luis. Así es, a veces poner conciencia, es dejar paso a que la consciencia de un determinado episodio o pasaje de la vida, deje espacio a la expresión, para poder ser aceptado e integrado. No hay otra forma de hacerlo, o al menos yo no la conozco. Un abrazo enorme y gracias por tu aportación.