Artículos de psicología
Ideas para comprendernos mejor.
Escribo sobre el sufrimiento humano, los vínculos y nuestra manera de vivir. Lecturas para detenernos, abrir preguntas y mirar la salud mental con atención.
Un espacio para leer y pensar.
Lee los primeros párrafos y sigue el artículo completo en Substack, donde podemos continuar la conversación.
119 lecturas
Más allá del dolor: una mirada a las autolesiones y su tratamiento
Las autolesiones constituyen un fenómeno profundamente complejo y de múltiples dimensiones, cuya presencia ha despertado un creciente interés tanto en el ámbito científico como en la sociedad en su conjunto. Se trata de una conducta que, lejos de ser un simple acto impulsivo, refleja una lucha interna marcada por el dolor emocional, la necesidad de regulación afectiva y, en muchos casos, una desesperada búsqueda de alivio frente al sufrimiento psíquico. Para abordar con eficacia este comportamiento, resulta imprescindible comprender las motivaciones que lo sustentan, los factores que lo precipitan y las funciones psicológicas que cumple.
En este sentido, el presente trabajo se propone ofrecer un análisis amplio y detallado del fenómeno de las autolesiones, atendiendo a su definición, su incidencia en distintas poblaciones, las principales teorías explicativas que han intentado abordarlo, así como los métodos más relevantes para su evaluación clínica.
Impacto de la Pandemia en la Salud Mental de Adolescentes: Estrategias de Intervención
La pandemia de COVID-19 no solo desató una crisis sanitaria de escala global, sino que expuso y agudizó una serie de fragilidades preexistentes en nuestras sociedades. Entre ellas, destaca de manera especialmente dolorosa el impacto que ha tenido sobre la salud mental de la infancia y la adolescencia. Las medidas de aislamiento, la interrupción abrupta de rutinas escolares y la pérdida de espacios de socialización han erosionado el equilibrio emocional de miles de jóvenes, generando un escenario donde el malestar psíquico se ha vuelto alarmantemente visible.
Nos encontramos ante una generación que ha vivido el confinamiento en un momento crucial de su desarrollo, quedando desprovista de referentes externos, vínculos protectores y estructuras que aportaban contención.
Suicidio y Humanización
Hay realidades que, incluso cuando no las nombramos, insisten en hacerse oír. Realidades que, por mucho que las rodeemos de eufemismos o pretendamos neutralizar con tecnicismos, encuentran la forma de interpelarnos. Una de ellas, sin duda, es el suicidio. No porque sea un fenómeno reciente ni porque nos falten datos, sino porque, por más que sepamos sobre él, seguimos sin saber qué hacer con el dolor que lo habita. Ese dolor que desafía nuestras herramientas, que incomoda nuestras certezas y que, sobre todo, reclama algo que no siempre estamos dispuestos a ofrecer: presencia.
Durante años —quizás siglos— hemos intentado domesticar la experiencia del suicidio encapsulándola en informes, cifras, diagnósticos. Lo hemos transformado en un problema a resolver, en un desajuste a corregir, en una anomalía que incomoda a la narrativa de bienestar que pretendemos sostener. Pero el suicidio no es solo una cuestión clínica ni una urgencia sanitaria. Es, ante todo, una manifestación extrema de sufrimiento humano.
Humanizando las pantallas: el desafío y la promesa de la Terapia Online en la Era Digital
Vivimos inmersos en una era digital que ha alterado de forma profunda y definitiva nuestras costumbres, nuestras formas de relación y, en definitiva, la manera en que transitamos la vida cotidiana. Esta transformación alcanza desde la forma en que trabajamos o consumimos, hasta cómo nos relacionamos o cuidamos de nuestra salud. En este último aspecto, uno de los cambios más significativos ha sido, sin lugar a dudas, la expansión de la terapia online en el ámbito de la salud mental.
La irrupción de la pandemia por COVID-19 supuso un punto de inflexión histórico que trastocó los cimientos de nuestra cotidianidad. Las rutinas más básicas, los vínculos personales e incluso nuestra percepción de lo “normal” se vieron alteradas de forma repentina. Ante este escenario de urgencia, el sector de la salud mental se vio en la obligación de reinventarse rápidamente, de adaptarse para seguir prestando atención a quienes más lo necesitaban.
Más Allá del Deseo de Morir
Trabajar en salud mental es, en esencia, acompañar a otros en sus tránsitos más vulnerables. No en vano, Friedrich Nietzsche ya sugería en el siglo XIX que “el de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el de la otra”. Esta reflexión no es solo literaria: evoca con precisión la complejidad de la experiencia subjetiva y la frágil línea que a menudo separa el bienestar del sufrimiento psíquico. Ser sujeto implica ocupar el centro de nuestro mundo, encarnar el “yo” que nadie puede enunciar por nosotros. Esa palabra, sencilla pero radicalmente íntima, da cuenta de una autonomía inherente a nuestra existencia, que paradójicamente se construye siempre en relación con los otros.
En este marco de comprensión del sujeto y su fragilidad, el suicidio se presenta como una de las realidades más desconcertantes, dolorosas y difíciles de abordar en el campo de la salud mental. A lo largo del tiempo, múltiples enfoques han intentado desentrañar sus causas, en muchos casos centrando la atención únicamente en el deseo de morir. Sin embargo, la Teoría Interpersonal del Suicidio, formulada por un grupo de investigadores, aporta una mirada más rica y elaborada, al proponer que la conducta suicida surge de la confluencia de tres dimensiones: la pertenencia frustrada, la percepción de ser una carga y la capacidad adquirida.
El duelo por suicidio en la figura del terapeuta: La voz de los supervivientes profesionales
El suicidio constituye, sin duda, uno de los desafíos más desoladores y urgentes que enfrentamos como sociedad. No se trata simplemente de un acto final, sino del desenlace de un sufrimiento íntimo, persistente y muchas veces silenciado. Desde el campo de la psicología, puede entenderse como la expresión última de un conflicto interno devastador, un dolor emocional que no ha encontrado cauces de alivio. Pero su impacto no se detiene en quien toma la decisión de morir: las ondas de esa pérdida se extienden con fuerza, alcanzando a sus seres queridos, a su entorno profesional y, de manera especialmente significativa, a los profesionales de la salud mental que le acompañaban.
En el marco terapéutico, el suicidio de una persona atendida no es solo una pérdida profunda; es una experiencia que desgarra, que confronta al profesional con los límites de su labor y de su humanidad.
La próxima lectura, en tu correo.
Si estos temas te acompañan, puedes seguir la conversación en Substack y elegir cómo recibir las nuevas publicaciones.






