Cómo prevenir la autolesión: La responsabilidad de las redes sociales

10 Jun, 2023 | Sin categoría

Introducción

En la era digital actual, las redes sociales se han convertido en un elemento omnipresente en nuestras vidas. Lo que una vez fue un lujo o una curiosidad, ahora es una parte integral de la vida cotidiana para la gran mayoría de la población. Las redes sociales nos conectan con amigos y familiares, nos permiten acceder a un sinfín de información y nos ofrecen plataformas para expresar nuestras opiniones y creatividad. Sin embargo, como con muchas innovaciones tecnológicas, hay un lado oscuro que no puede ser ignorado. Al mismo tiempo que nos conectan, las redes sociales también han surgido como plataformas que, sin la debida supervisión y gestión, pueden potencialmente agravar ciertos problemas de salud mental, como la autolesión.

La Dualidad de las Redes Sociales

Es importante reconocer la dualidad de las redes sociales en este contexto. Por un lado, ofrecen oportunidades sin precedentes para la socialización, el entretenimiento y el acceso a información. Por otro lado, pueden servir como catalizadores para la propagación de conductas y tendencias dañinas, en especial entre los grupos más vulnerables, como los adolescentes y jóvenes adultos.

Un Escenario Cambiante

El paisaje digital es extremadamente dinámico, con nuevas plataformas y tendencias emergiendo a un ritmo vertiginoso. Esta velocidad a menudo impide que padres, educadores y legisladores mantengan el ritmo y desarrollen estrategias para abordar los desafíos asociados. La autolesión, en particular, ha encontrado un lugar en algunas esquinas de la esfera digital, donde se ve a menudo glorificada, normalizada o incluso incentivada.

La Autolesión y las Redes Sociales

La autolesión se refiere a un espectro de comportamientos que involucran infligir daño físico a uno mismo de manera intencional. Este fenómeno no es nuevo, pero la prevalencia de las redes sociales ha llevado a un aumento en la visibilidad de estas conductas. Las redes sociales pueden servir como un medio a través del cual los individuos encuentran comunidades que comparten o, en algunos casos, alientan estas conductas, en lugar de buscar ayuda y apoyo para superarlas.

El Rol de las Redes Sociales en la Salud Mental

Las redes sociales, intrínsecamente, son plataformas de intercambio de ideas, información, interacciones y comunicación. Han eliminado las barreras geográficas y temporales, permitiendo a los usuarios mantenerse en contacto con familiares y amigos a distancia, participar en debates a nivel mundial y ampliar sus horizontes a través de intercambios interculturales. Sin embargo, esta capacidad de conectar y comunicar a nivel global no está exenta de desafíos y peligros potenciales, especialmente cuando se trata de salud mental.

Estos espacios digitales, a pesar de su intención de fomentar la conexión y el intercambio de ideas, pueden convertirse en ambientes donde los problemas de salud mental no solo encuentran un refugio, sino que se intensifican. La sobreexposición a una multitud de estímulos, la posibilidad de anonimato y el fácil acceso a contenido nocivo son solo algunas de las características que pueden transformar estas plataformas en caldos de cultivo para problemas de salud mental.

Uno de los fenómenos más destacados en las redes sociales es la comparación social. Esta tendencia a comparar nuestras vidas, logros y apariencia con los de otros es una conducta humana natural. Sin embargo, en las redes sociales, donde los logros y experiencias positivas se destacan mientras que las luchas y fracasos a menudo se ocultan, estas comparaciones pueden resultar en sentimientos de insuficiencia, baja autoestima e incluso depresión. Para algunos, la presión para igualar o superar lo que perciben en las redes sociales puede conducir a estrés, ansiedad y en casos extremos, a la autolesión.

El ciberacoso es otra amenaza en el mundo digital. La relativa impunidad que el anonimato puede ofrecer en las redes sociales a veces alienta comportamientos abusivos y hostiles. Las víctimas de ciberacoso pueden experimentar un alto nivel de angustia, miedo y ansiedad, lo que puede resultar en conductas autolesivas como una forma de hacer frente a estos sentimientos.

Finalmente, la propagación de contenidos perjudiciales, como la glorificación de la autolesión o el suicidio, es un problema serio en las redes sociales. Las personas vulnerables que están transitando con sus propios problemas de salud pueden ser influenciadas negativamente por estos contenidos. En algunos casos, pueden normalizar o incluso promover la autolesión como una válvula de escape o una forma de disminuir o anestesiar su dolor emocional.

Por lo tanto, aunque las redes sociales han abierto nuevas vías para la comunicación y la interacción, también presentan desafíos en el ámbito de la salud mental. Enfrentar estos desafíos requiere un esfuerzo colectivo para hacer de estos espacios digitales un lugar más seguro y saludable en el presente y un reto de esperanza futuro.

Impacto de las Redes Sociales

La continua exposición a contenidos dañinos en las redes sociales no es un problema trivial, sino uno que tiene implicaciones para la salud mental de los usuarios. Las imágenes, los videos, las publicaciones y los comentarios que glorifican, trivializan o incluso incentivan comportamientos autolesivos pueden servir como puntos de anclaje para individuos que presentan conductas autodestructivas, exacerbando su dolor y reforzando conductas perjudiciales.

Los espacios en línea son vastos y pueden albergar una variedad de contenidos, algunos de los cuales pueden ser potencialmente perjudiciales y peligrosos para la salud psicológica y física de los usuarios digitales y consumidores de información digital. Estos contenidos, si se encuentran de manera repetida, pueden cambiar la percepción de los usuarios sobre ciertos comportamientos y actitudes. En el caso de la autolesión, la prevalencia de contenidos que la normalizan o la retratan de manera positiva puede enviar el mensaje erróneo de que es un comportamiento aceptable o incluso deseable.

Además, las redes sociales también pueden proporcionar, sin querer, un foro para la normalización de comportamientos de autolesión. Esto puede suceder cuando estos comportamientos son retratados como algo “común” o “esperado” en ciertas circunstancias o grupos. Este tipo de representaciones puede llevar a la desensibilización y a la aceptación de la autolesión como una forma “normal” de afrontar el estrés o el dolor emocional.

Otra forma en que las redes sociales pueden exacerbar los problemas de autolesión es perpetuando estigmas dañinos. Los estigmas asociados con la autolesión pueden aumentar aún más el sufrimiento de las personas que la experimentan y reducir su probabilidad de buscar ayuda. El estigma puede intensificar el sentimiento de vergüenza y culpa, lo que puede llevar a un ciclo de autolesión que agudice el comportamiento y dificulte la búsqueda de alternativas saludables para enfrentarlo.

Las consecuencias de estos factores pueden ser severas, intensificando el riesgo y las consecuencias de los actos de autolesión. El aislamiento emocional, la desesperanza, el aumento de la ansiedad y la depresión, y un mayor riesgo de suicidio son solo algunas de las posibles consecuencias de la exposición a contenidos dañinos y estigmatizantes en las redes sociales.

En esencia y de un modo urgente, el papel que juegan las redes sociales en la propagación de contenidos dañinos y estigmatizantes sobre la autolesión es un tema que requiere atención y acción. Para proteger la salud mental de los usuarios, es esencial que tomemos medidas para combatir la normalización y el estigma de la autolesión en las redes sociales y para promover una cultura en línea que sea inclusiva, respetuosa y consciente de la salud mental.

Estrategias de Prevención en las Redes Sociales

Las redes sociales tienen una responsabilidad en la promoción de la salud mental y en la prevención de la autolesión. Este deber puede ejercerse de varias maneras, como la moderación de contenido, el fomento de la resiliencia digital y la promoción de recursos de apoyo en línea.

Moderación de Contenido

La moderación de contenido es una herramienta esencial en la lucha contra la propagación de contenido dañino en las redes sociales. Esto se debe a que las redes sociales pueden establecer directrices claras sobre lo que se considera aceptable y lo que no se permite en sus plataformas. De esta manera, los usuarios pueden estar seguros de que están interactuando en un entorno seguro, legal y basado en la evidencia sobre la salud en foros y espacios especializados o en medios de comunicación digital que fomenten la salud, la comunicación y el sentido de pertenencia social como fuentes de apoyo.

Además, la moderación de contenido también puede ayudar a las redes sociales a adoptar medidas proactivas para identificar y eliminar contenido perjudicial. Esto incluye contenido que viola las directrices de la comunidad, así como contenido que puede ser perjudicial para los usuarios, como la desinformación y los discursos de odio.

Debido a la naturaleza cambiante de las amenazas en línea, es importante que las redes sociales adopten un enfoque proactivo en la moderación de contenido. Esto significa que deben estar al tanto de las últimas tendencias y tecnologías en la prevención del contenido dañino, y estar preparados para adaptar sus estrategias de moderación en consecuencia.

Resiliencia Digital

Promover la resiliencia digital es otra estrategia clave para asegurar la seguridad y el bienestar de los usuarios en línea. En este sentido, es importante que los usuarios puedan interactuar de manera segura y saludable en el mundo digital, lo que incluye saber cómo reconocer y reportar contenido dañino.

Además, es fundamental que los usuarios tengan las herramientas necesarias para cuidar su propia salud mental en la esfera digital, ya que el uso excesivo de la tecnología puede tener un impacto negativo en la salud mental. Por lo tanto, promover la resiliencia digital no solo ayuda a proteger a los usuarios en línea, sino que también les enseña habilidades valiosas que pueden aplicarse en otras áreas de la vida.

Recursos de Apoyo en Línea

Las redes sociales pueden ser una herramienta valiosa en la promoción y difusión de recursos de apoyo para la salud mental. Además de ofrecer información importante sobre líneas de ayuda y servicios de apoyo, también pueden servir como un espacio seguro para la discusión y el intercambio de experiencias. Por ejemplo, podrían crearse grupos de apoyo o foros de discusión en línea para que las personas afectadas puedan compartir sus historias, recibir apoyo y consejos de otros usuarios y, en general, sentirse menos solas en su lucha contra la enfermedad mental. También pueden utilizarse para promover mensajes de prevención y concienciación sobre la importancia de cuidar nuestra salud mental y buscar ayuda cuando sea necesario.

En resumen, las redes sociales tienen un gran potencial para ser una herramienta poderosa para mejorar la salud mental de las personas. A través de las redes sociales, las personas pueden conectarse con otras y encontrar apoyo emocional, lo que puede ser especialmente beneficioso para aquellos que se sienten aislados o solos. Además, las redes sociales también pueden proporcionar una plataforma para compartir información útil sobre la salud mental y para abogar por políticas y prácticas que promuevan el bienestar emocional.

Sin embargo, es importante utilizar las redes sociales de manera responsable y fomentar un ambiente seguro y respetuoso para la discusión y el intercambio de ideas. Esto significa evitar el acoso en línea y la difusión de información errónea o dañina sobre la salud mental. También es importante tener en cuenta que las redes sociales pueden ser adictivas y consumir mucho tiempo, lo que puede tener un impacto negativo en la salud mental si se utiliza de manera excesiva.

El camino a seguir

Para prevenir la autolesión, es imprescindible que las redes sociales asuman su responsabilidad y se comprometan activamente con las estrategias de prevención. Los usuarios, los padres, los educadores y los profesionales de la salud mental deben estar al tanto de las herramientas y recursos disponibles y ser activos en la creación de un entorno digital saludable.

En resumen, la prevención de la autolesión es una responsabilidad compartida que requiere esfuerzos coordinados. Las redes sociales, al formar parte integral de nuestra vida digital, tienen un papel importante que desempeñar. En última instancia, estas plataformas deben servir para fomentar un espacio seguro, inclusivo y positivo que promueva el bienestar y la salud mental.

La Comunidad en Línea como Aliada

A pesar de los desafíos, las redes sociales también pueden ser una herramienta de apoyo para aquellos que enfrentan la autolesión. Las comunidades en línea pueden ofrecer un espacio para compartir experiencias, buscar consejo y brindar apoyo mutuo. La empatía y la comprensión de quienes han pasado por experiencias similares pueden ser un recurso invaluable para aquellos que se sienten solos, no escuchados, no vistos, no queridos o no reconocidos en sus experiencias tradicionales, en sus vínculos piel con piel, o en su necesidad de conectarse de un modo significativo con un “otro” que los mire y los reconozca en su dolor.

Potenciando la Conexión Positiva

Las redes sociales pueden fomentar conexiones significativas y positivas que ayuden a las personas a sentirse comprendidas y aceptadas. Las interacciones en línea pueden ayudar a reducir el aislamiento y proporcionar una fuente de consuelo y fortaleza para los usuarios.

Fomentando la Educación y la Conciencia

Las redes sociales también pueden desempeñar un papel en la educación y la concienciación sobre la autolesión y la salud mental en general. Al proporcionar información precisa y recursos útiles, las redes sociales pueden ayudar a eliminar el estigma que rodea a la autolesión y a alentar a más personas a buscar ayuda cuando la necesiten.

Retos y desafíos

El desafío de prevenir la autolesión en la era de las redes sociales es multifacético y requiere la acción coordinada de todas las partes implicadas. Las redes sociales, al ser un eslabón crucial en la vida digital de muchas personas, tienen un papel importante que desempeñar en este ámbito. Al asumir la responsabilidad de proporcionar un entorno seguro, de moderar activamente el contenido y de promover una interacción positiva y saludable, las redes sociales pueden convertirse en un agente de cambio y una parte esencial de la solución.

Con la correcta gestión y estrategia, estos espacios virtuales pueden transformarse en plataformas de ayuda, educación y apoyo para aquellas personas que viven con la autolesión. Este cambio no sólo requiere el compromiso de las plataformas de redes sociales, sino también la concienciación y la implicación de la sociedad en general. Todos tenemos un papel que desempeñar para garantizar que nuestras interacciones en línea sean seguras, saludables y respetuosas.

Luis Fernando López Martínez

Luis Fernando López Martínez

Psicólogo General Sanitario. Psicoterapeuta.

Psicólogo General Sanitario. Psicoterapeuta de adultos/adolescentes y Formador. Director Área Sanitaria, Codirector de ISNISS.  Fundador y creador de Proyecto ISNISS del Programa de Doctorado en Psicología de la Salud de la UNED.  Coordinador Técnico del Programa Hablemos de Suicidio del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. Profesor de la UPV en el Especialista Universitario en Suicidología Investigador doctoral de conductas autolesivas y suicidas en entornos digitales, redes sociales e Internet. Profesor en diversas universidades públicas y privadas a nivel nacional e internacional. Máster en Psicología General Sanitaria. Máster en Psicoterapias Humanistas. Máster en Intervención Comunitaria. Máster en Mediación y Resolución de Conflictos. Técnico Experto en Violencia de Género. Experto en Duelo. Experto en Prevención e intervención en la conducta suicida. Experto en redes sociales e Internet.

Autor de las obras publicadas:

  • Peajes Emocionales: un viaje de tu interior.
  • Duelo, autolesión y conducta suicida: desafíos en la era digital
  • Guía Práctica de la Autolesión y el Suicidio en entornos digitales.
  • Abordaje Integral de la Conducta Suicida y Autolesiva. Guía para familias y profesionales
  • Palabras que curan. El poder de las palabras en la autolesión y el suicidio.

 

 

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